SÍNTESIS
LIBRO: EL CUENTO DE LA ISLA DESCONOCIDA
AUTOR DEL LIBRO: JOSÉ SARAMAGO
ALUMNO: ELOY ANASTACIO HERNÁNDEZ
PROFESOR: RAFAEL ALTAMIRANO BARBOSA
La historia es de un hombre que va con el rey y este le pide un barco. La casa en donde se lleva a cabo esto, tiene muchas puertas y cada puerta significa algo o mejor dicho se ocupaba para una cierta actividad, el protagonista se dirigió a la de las peticiones, obviamente porque fue por algo, pero el rey estaba acostumbrado a estar en el cierto de los obsequios, obsequios que le daban a él. Al hacer la llamada el hombre se encontró con un secretario quien era el primero, este le daba la noticia al segundo, el segundo al tercero y por fin se le avisaba a una mujer que estaba también en la casa, quien limpiaba la cosas, no teniendo ella a quien dirigirse atendió y le dijo al hombre necesitado, que el rey no estaba disponible para atenderlo y le explicó lo que tendría que explicarle, lo hizo con veracidad, a lo que al respecto el hombre contestó que iba a esperar lo que fuera con tal de recibir el barco; el rey se hizo del rogar pero después de tanta insistencia, salió a atender, en ese momento para los que lo miraron les pareció algo extraño pues era muy raro verlo salir, casi nunca lo hacía. El hombre sin rodeos le presentó su petición, sin embargo el rey se negó, le dijo que quien era para dárselo, el motivo del pedido que es importante mencionar, era que el de la petición quería ir a descubrir o ir en busca de una isla desconocida, cuando se lo dio a conocer a la autoridad, el se burló, lo tildó de loco pues para el ya no había lo que deseaba encontrar, más el siguió con su insistencia lo cual provocó el grito de otras personas que se encontraban ahí cerca, y en sus gritos reclamaban al rey que le diese lo que quería; y afortunadamente se lo dio, mandándole a uno de los capitanes un recado donde indicaba que le dieran el barco perfecto para el viaje. Cuando se dirigió el hombre a ellos, estos se burlaron también por la misma razón. La mujer de las peticiones al ver que le habían dado al señor si pedido, se retiró de la casa en donde limpiaba pensando que era tiempo ya de cambiar de puesto y salió por la puerta de las decisiones. Al llegar en donde el barco se le dio un trabajo, la limpieza, como antes, esta por tener experiencia aunque había gaviotas adentro, acabó con ellas y aseó el lugar. Más tarde cuando todo estaba listo, llegó el momento en que debían de cenar y dormir, ya era de noche. Se nota hasta este punto que nadie creía en el hombre ni en su objetivo, hubo algunos marineros que les pidió que lo acompañarán y no quisieron, le contestaron que aparte de que ya no había islas desconocidas, no dejarían su honorable trabajo que tenían, por aventuras oceánicas.
El día se agotó no tan solamente después de la cena es de suma importancia dejar claro que el hombre y la mujer de la limpieza durmieron separados pero cuando estaban por ir cada quien a su lugar se gustaron y nadie se atrevió a decirle al otro, sólo se despidieron deseándose dulces sueños.
El que con más ansias quería encontrar la isla (el hombre) soñó viendo que el viaje ya estaba surgiendo y que muchos lo acompañaban, hasta animales y plantas, era bastante gente que iba con el, pero la mujer de la limpieza no estaba, cuando estaban a punto de partir, cambió su decisión. Llovió y eso hizo que las plantas crecieran durante el viaje, unos geólogos que iban con él se desesperaron y le dijeron que era ridículo, pues para encontrar islas ya se había acabado eso desde hace tiempo y toda la gente al ver una tierra cercana la cual ya estaba en los mapas, le dijeron al hombre que los fuera a dejar allá y así lo hizo; lo abandonaron todos hasta los animales, se los llevaron.
Siguió con su búsqueda y en una de sus paradas bajó a donde estaban las plantas que habían crecido y era momento de cosechar los fritos que se habían generado, terminando vió una sombra a su lado, y de repente despertó de si sueño, se llevó la sorpresa de estar abrazado con la mujer de la limpieza, justo lo que anhelaba experimentar. Más adelante se levantaron, siguieron preparando el barco, hacia la hora del mediodía, con la marea, la isla desconocida se hizo a la mar en búsqueda de si misma.
LIBRO: EL CUENTO DE LA ISLA DESCONOCIDA
AUTOR DEL LIBRO: JOSÉ SARAMAGO
ALUMNO: ELOY ANASTACIO HERNÁNDEZ
PROFESOR: RAFAEL ALTAMIRANO BARBOSA
La historia es de un hombre que va con el rey y este le pide un barco. La casa en donde se lleva a cabo esto, tiene muchas puertas y cada puerta significa algo o mejor dicho se ocupaba para una cierta actividad, el protagonista se dirigió a la de las peticiones, obviamente porque fue por algo, pero el rey estaba acostumbrado a estar en el cierto de los obsequios, obsequios que le daban a él. Al hacer la llamada el hombre se encontró con un secretario quien era el primero, este le daba la noticia al segundo, el segundo al tercero y por fin se le avisaba a una mujer que estaba también en la casa, quien limpiaba la cosas, no teniendo ella a quien dirigirse atendió y le dijo al hombre necesitado, que el rey no estaba disponible para atenderlo y le explicó lo que tendría que explicarle, lo hizo con veracidad, a lo que al respecto el hombre contestó que iba a esperar lo que fuera con tal de recibir el barco; el rey se hizo del rogar pero después de tanta insistencia, salió a atender, en ese momento para los que lo miraron les pareció algo extraño pues era muy raro verlo salir, casi nunca lo hacía. El hombre sin rodeos le presentó su petición, sin embargo el rey se negó, le dijo que quien era para dárselo, el motivo del pedido que es importante mencionar, era que el de la petición quería ir a descubrir o ir en busca de una isla desconocida, cuando se lo dio a conocer a la autoridad, el se burló, lo tildó de loco pues para el ya no había lo que deseaba encontrar, más el siguió con su insistencia lo cual provocó el grito de otras personas que se encontraban ahí cerca, y en sus gritos reclamaban al rey que le diese lo que quería; y afortunadamente se lo dio, mandándole a uno de los capitanes un recado donde indicaba que le dieran el barco perfecto para el viaje. Cuando se dirigió el hombre a ellos, estos se burlaron también por la misma razón. La mujer de las peticiones al ver que le habían dado al señor si pedido, se retiró de la casa en donde limpiaba pensando que era tiempo ya de cambiar de puesto y salió por la puerta de las decisiones. Al llegar en donde el barco se le dio un trabajo, la limpieza, como antes, esta por tener experiencia aunque había gaviotas adentro, acabó con ellas y aseó el lugar. Más tarde cuando todo estaba listo, llegó el momento en que debían de cenar y dormir, ya era de noche. Se nota hasta este punto que nadie creía en el hombre ni en su objetivo, hubo algunos marineros que les pidió que lo acompañarán y no quisieron, le contestaron que aparte de que ya no había islas desconocidas, no dejarían su honorable trabajo que tenían, por aventuras oceánicas.
El día se agotó no tan solamente después de la cena es de suma importancia dejar claro que el hombre y la mujer de la limpieza durmieron separados pero cuando estaban por ir cada quien a su lugar se gustaron y nadie se atrevió a decirle al otro, sólo se despidieron deseándose dulces sueños.
El que con más ansias quería encontrar la isla (el hombre) soñó viendo que el viaje ya estaba surgiendo y que muchos lo acompañaban, hasta animales y plantas, era bastante gente que iba con el, pero la mujer de la limpieza no estaba, cuando estaban a punto de partir, cambió su decisión. Llovió y eso hizo que las plantas crecieran durante el viaje, unos geólogos que iban con él se desesperaron y le dijeron que era ridículo, pues para encontrar islas ya se había acabado eso desde hace tiempo y toda la gente al ver una tierra cercana la cual ya estaba en los mapas, le dijeron al hombre que los fuera a dejar allá y así lo hizo; lo abandonaron todos hasta los animales, se los llevaron.
Siguió con su búsqueda y en una de sus paradas bajó a donde estaban las plantas que habían crecido y era momento de cosechar los fritos que se habían generado, terminando vió una sombra a su lado, y de repente despertó de si sueño, se llevó la sorpresa de estar abrazado con la mujer de la limpieza, justo lo que anhelaba experimentar. Más adelante se levantaron, siguieron preparando el barco, hacia la hora del mediodía, con la marea, la isla desconocida se hizo a la mar en búsqueda de si misma.
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