Ir al contenido principal

A TU EDAD, ensayo

Trabajo: ensayo
Alumno: Eloy Anastacio Hernández
Profesor: Rafael Altamirano Barbosa


A TU EDAD
F. Scott Fitzgerald

Tom Squires fue un hombre de edad avanzada, cuando le sucedió esto que se relatará tenía 50 años, vivía en Minneapolis y quería con ansias probar la juventud una vez más a pesar de lo viejo que ya estaba.
Una vez entró a una tienda a comprar unas cosas, y antes de que le llamara la Atención alguna otra cosa, le interesó una muchacha quien lo atendió, era rubia, era toda una hermosura, dócilmente salió de la tienda, puesto que no quería apartar su mirada de ella, aunque no quería se subió a su coche y se dirigió a su casa, pero en el camino pensaba en regresar para ir a confesarle a la muchacha que le había gustado y que no se imagina la vida que le daría un anciano como el, las puertas que le abriría, echando de menos eso, recordó su vida pasada, su vida de joven que consistió en que le fue excelente en todo, así que se le entró la idea de volver a pasar eso que ya había experimentado, a las 10 entró a un Club Universitario a asistir a un baile, ya en el lugar se encontró con un muchacho el cual era su vecino, hablaron de muchas cosas y entre esas yo creó que la más importante fue la de sobre una muchacha que se encontraba en el lugar, era hermosa, estaba bailando con su novio, esta chica se llamaba Annie Lorry, su padre era Arthur Lorry y su novio con quien estaba bailando Randy Cambell. El anciano se enamoró tanto de la muchacha que quince días después salió con ella, más tarde, luego de haber salido con ella varias veces, le declaró que le gustaba y le robó un beso, a lo que Annie se quejó y pensó alejarse de el para siempre, pero no se pudo; una tarde que ya era normal para la pareja, mientras Tom esperaba a la chica, ella antes de salir su madre le cuestionó del por que salía tanto con el hombre ese, contestó que porque era amable y prometió ya nunca salir con el, al menos esa tarde, pues no le quedaba de otra. Esa misma noche a la puerta de la casa de la chica se encontraba con su novio Randy, estaban abrazándose, besandose, lo normal en los novios, y hablando de cosas muy romanticas, sin que ellos supieran que su destino dependía de un hombre de 50 años.
Tom una vez reaccionó acerca de la situación por la que estaba pensando y estaba con una idea voluble, quería seguir intentando tener una relación con la muchacha y a la vez no, pero al final decidió seguir, en seguida le escribió a la mamá de Annie para que la dejara salir con el, la carta fue respondida al día siguiente, el mensaje era feo, la señora había dicho que no, entonces pensó en enviarle un escrito también a Annie para saber que decía al respecto y ella fue todo lo contrario, se negó obedecer a su mamá, dijo que vería a Tom cuando le diera la gana, se vé bien en esta parte que los corazones de los dos ya se habían enamorado, a pesar de las diferencias de sus edades. Siguieron saliendo pero una tarde en el Club Universitario donde estaban tomando un té, llegó Randy se acercó a Annie, con toda confianza, pero ella no quizo se apartó de el, se pegó a Tom, el muchacho no supo que decir, sólo le dijo que lo único que venía a decirle era que su madre se encontraba ahí, entre tanta confusión y miedo, apareció la señora con otras, las cuales eran las tías de la chica, las saludó pero la mamá se enojó bastante pues la había sorprendido saliendo con el señor, lo que ella no le agradaba, Tom llevó a Annie a otra mesa mientras ella reclamaba porque le hacia eso su propia madre, mientras el le dijo que porque la estaba perjudicando mejor debían dejar ahí todo y de todas maneras, el tenía que retirarse de la ciudad al día siguiente, a lo que con bastante tristeza la chica quería impedir eso, pero al final se llevó a cabo. Dos días después el señor Squires amaneció en otro lugar, más ese no era su destino, porque el tenía que ir a México, pero bueno, ahí lo que se pasó es que un amigo suyo le presentó a una señora hermosa de su edad, pero Tom no le interesó, cuando la veía le recordaba a Annie; una vez entró a un bar en el que se encontró con una chica borracha que había sido abandonada por su novio y amigos desde hace tres días, la ayudó pagando sus deudas y llevándola a un hotel, por ella se acordó de su amada, lo llevó a pensar por qué no le dejaban salir, por qué no era ella libre. Sin pensarlo dos veces después de lo que pasó, le telegrafió a Annie, diciendole que no aguantaba estar sin ella, así que tomar el tren de Saint Paul y así pasaría por el, así fue ya en el tren al subirse con ansias la buscó por todas partes, pero resulta que no la halló, hasta cuando bajaron, entre tanta gente, al fin se vieron, se agarraron se besaron, como corazones hambrientos uno del otro. Habían regresado a Minneapolis, la mamá se Annie, ni modos, aceptó que lo de su hija y Tom era amor a lo que ella mejor estuvo de acuerdo, llegando al punto en que querían casarse y ella asintió, aunque el problema era que la fecha que propusieron eran diferentes, por la mamá, la chica aceptó que fuera más tarde, pero la insistencia de Tom hizo que se tomara la decisión de que fuera antes, una tarde cuando el señor Squires quería mostrarle a su amada el lugar donde pasó su infancia, fue por ella a su casa, pero no estaba, la madre le dijo que había salido con Randy y otra pareja, a tomar un refresco, pero que no tardaría mucho, al menos eso había dicho, llegaría antes del anochecer, sin embargo entró a la casa hasta a las 11 y no sabía que decir ante Tom y su madre, su madre los dejó, no le reclamó mucho, Tom en cambio se molestó y discutieron, luego de eso la muchacha se fue a dormir, no quería seguir hablando más; Tom salió de ahí, parecía que no comprendía a la muchacha, lo hacia y ese era el problema, durante ese verano, salió sólo muchas noches, tantas ocasiones se paró frente a la casa donde pasó su infancia, se acordó de grandes momentos, entre aquellas tardes una vez también vió la tienda en donde al comienzo de esta historia se mencionó que entró y se había enamorado de una muchacha rubia, al respecto, el le echó la culpa a tal señorita rubia y aceptó que había perdido ante la juventud, el ya estaba viejo, sin embargo, se subió el mismo el ánimo, pensando que lo más importante era la lucha, no la victoria ni tampoco la derrota.
La historia es interesante, triste en su conclusión y está claro que para el amor no importa la diferencia de edad entre la pareja, como muchos suelen decir, pero para no llegar a las situación de Tom, mejor hay que evitar caer.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Glosario. El príncipe feliz.

Estatua: figura esculpida que imita una figura humana o animal. Revestida: presentar una cosa con determinado aspecto o carácter. Madreselva: planta arbustiva muy olorosa de la familia de las caprifoliáceas. Guisa: modo, manera Centelleante: rayo o chispa de poca intensidad. Zafiro: corindón cristalizado de color azul que se utiliza en la joyería. Rubí: mineral variedad de corindón de gran dureza. Veleta: pieza metálica generalmente de forma de flecha. Grajear: dicho de un grajo o de un cuervo. Reputación: opinión que se tiene de alguien o algo. Hospiciano: persona interna en un hospicio o que se ha criado allí. Escarlata: color rojo fuerte, pero menos que el de la grana. Fruncía: situación complicada y molesta. Junco: nombre común de diversas plantas juncáceas de tallos verdes lizos. Esbelto: alto, bien formado, elegante. Estela: señal o rastro de espuma y agua removida. Chimenea: conducto para dar salida al humo resultante de una combustión. Arrasar: allanara la supe...

Ensayo. Vivir es amar

VIVIR ES AMAR MARTHA ELIANI AGUILA La protagonista de esta historia es una muchacha llamada Amelia quien tenía un novio llamado Justin que vivía cómodamente pues hacía revistas y obviamente ganaba mucho dinero, sin embargo era muy superficial, a él le importaba solamente la apariencia. A esta muchacha le gustaba escribir, mas no siempre solo cuando comenzó a relatar su diario de todos los días, soñó con escribir cosas informativas para venderlos. Una mañana Justin pasó por la chica para llevarla a un estudio de fotografía donde se perfeccionaban, editaban e imprimían fotos, tal lugar se llamaba King Studio y el encargado o el dueño se llamaba Peter King quien los recibió amablemente, pero él lo hacía para que Justin le comprara y es que tenía que ponerle fotos a una revista que en ese entonces era la más vendida en la ciudad; cuando comenzaron a hablar de negocios, la muchacha Amelia decidió dar un recorrido por el lugar y en una parte miró a un fotógrafo que hacía reír a un ni...